viernes, 20 de marzo de 2015

Los buenos no son tan buenos.

El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. La música pierde interés por sus letras. Los zapatos se desgastan. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra a ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. Los lunes son odiosos. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen rojos si los miras. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí. Y los gatos son muy perros. Los malos son muy malos, y los buenos, no tan buenos.

Sentir dolor es inevitable, sufrir es opcional.

En el que me di cuenta de que la vida está para reírte de ella, y no con ella; que si te caes, solo tienes que levantarte; que no te importe el pasado pero que siempre lo tengas en cuenta, que la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, salir un sábado y estar sin pasta un domingo, gritarle a las personas que quieres y saber pedir perdón, tener las cosas claras y decidirte en el último momento, jugar con fuego y quemarte; hacer estupideces sin parar pero que no te importe lo que piensen los demás, ponerte guapa para el amor de tu vida y después pasar de él, abrazarte a quien te abrace y a quien no quiera no te abrazas y punto;porque sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional.

No me entiendo.

No me entiendo. Estoy 
bien, me río y me
divierto, pero en el fondo
siento un vacío que no
desaparece aunque esté
riendo a carcajadas.

Nada es perfecto.

Nadie tiene la vida llena de momentos perfectos.
Y si fuera así dejarían de ser perfectos. Serían
normales. ¿Cómo conocerías la felicidad si nunca experimentas la tristeza?

Sólo pierdes tú.

Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:
Porque yo podré 
amar a otros 
como te amaba a ti,
pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.

Nunca retrocedas.

A veces caer no es la mejor opción.
Porque aprendes a levantarte, a 
buscar un buen apoyo.
Y sin darte cuenta, vuelves a estar 
sobre tierra firme, sobre asfalto.
El asfalto que lo mismo te raspa la
piel de la espalda que te aguanta a
cada paso.
Busca en ti las ganas de huir.
Corre hasta quedarte sin aliento.
Y si necesitas parar para respirar hondo, para, pero nunca retrocedas.

Los sentimientos son traicioneros.

Los sentimientos son traicioneros, hoy te hacen feliz y te dan una fuerza increíble, pero con el tiempo te da la misma fuerza que te dieron y la usan en tu contra para derrumbarte, y aquí estás, hablando con el fantasma lejano de esa persona, pero moldeado a tu perfección.
Ese fantasma que está ahí cuando él no está, que te dice todo lo que quisiste escuchar, que te da las falsas caricias que quieres recibir, te da el calor en el frío que tanto esperas, ese fantasma que nunca será real.
Así como todas tus historias y tus esperanzas.

Amarme ami misma.

No siempre salen las cosas como nosotros queremos, estoy acostumbrada a dar mucho y no recibir nada, estoy cansada de ser el consuelo cuando estás solo, pero cuando yo te necesito, no estás ahí. Me quieres por necesidad, no por amor. Soy quien te escucha, te aconseja pero tu ignoras como me siento.
Supe que eras para mi porque tenías todo lo que yo buscaba pero las cosas no siempre salen como queremos.
Yo quería que me merecieras mi amor, pero por tu parte preferiste usarme en vez de tratar de amarme como yo lo hice, si, la culpa fue mía por esperar tanto de alguien que nunca prometió nada, pero igual seguí ahí, yo nunca te fallé, mientras tu me fallabas siempre.
Ya me he cansado, ya no quiero ser tu sombra, hoy hago lo que debería haber echo hace mucho tiempo...
¡Amarme ami misma!

jueves, 19 de marzo de 2015

Es como una droga.

El amor es como una droga. Al principio hay una sensación de euforia, de entrega total. Después, al día siguiente quieres más.
Todavía no te has enviciado, pero te ha gustado la sensación, y te parece que puedes mantenerla bajo control. Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas
las mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen droga. En ese momento, así como los viciosos roban y se humillan para conseguir lo que necesitan, tú estás dispuesto a hacer cualquier cosa por el amor.

En vez de decir...

En vez de decir: << ¿Pero por qué
me pasa esto a mí? ¿No es terrible?
Pobre de mi>>, empieza a decir:
<<¿Qué he de aprender de esto?>> 

Ya no tengo paciencia.

Ya no tengo paciencia para algunas cosas,
no porque me haya vuelto arrogante, sino
simplemente porque llegué a un punto de 
mi vida en que no me apetece perder más
tiempo con aquello que me desagrada o hiere.
No tengo paciencia para el cinismo, críticas en 
exceso y exigencias de cualquier naturaleza.
Perdí la voluntad de agradar a quien no
agrado, de amar a quien no me ama y de
sonreír para quien no quiere sonreírme.

Así, sin más.

No te quiero perfecto
te quiero así incompleto
con tus heridas abiertas
tus confusiones no resueltas
con tus dudas inciertas.
Te quiero así, despeinado
recién levantado
en tus días buenos
y en los peores.
Te quiero por quien eres 
por lo que haces
nada mejor de ti que tu esencia
no restaría nada de tu autenticidad 
eres pleno en libertad
te quiero justo así, sin más.

Con el tiempo...

Con el tiempo aprendes a 
convivir con unos y a 
sobrevivir sin otros.

Un mundo patas arriba.

Tú pusistes mi mundo patas arriba.
Mi mundo era ordenado, calmado y controlado y de repente tú llegastes a mi vida con tus comentarios inteligentes,tu inocencia, tu belleza y tu tranquilidad temeridad y todo lo que había antes de ti empezó a parecer aburrido, vacío, mediocre...

Dos almas no se encuentran por casualidad.

Cada persona que pasa por 
nuestra vida es única. Siempre 
deja un poco de sí y se lleva un
poco de nosotros. Habrá los que 
se llevaran mucho, pero no habrá
de los que no nos dejarán nada.
Esta es la prueba evidente de que 
dos almas no se encuentran por 
casualidad.

Agujero irreparable.

El chico se acercó,
y me pidió un cigarrillo.
Se lo di,
y de propina 
dos años de mi vida 
y un agujero irreparable en el fondo de mi alma.